Gasté todo lo que alguna vez fue mi ahorro,
lo que muchas privaciones no fueron suficiente,
odas, tercias y cuartetas, susurros, palabras y gritos,
ritos, celebraciones, cultos, brindis y poesía,
imágenes que se resquebrajaron sin perecer,
anocheceres no deseados que me tienen aún aquí.
Alucinaciones sin consumir sustancias sicotrópicas,
necedades que no justifican utopías humanas;
deseos de lo bestial del ser humano,
realidades que nos obligan a poner los pies en al tierra;
eternidades que nunca fueron eternas,
amores que nunca resultaron verdad.
Fui compañero de viajes del amor
cuandouna vieja carreta tirada por tristes bueyes
emprendió su huida desde la fría Victoria;
nada hacía presagio de los lugares por descubrir,
todo extasiaba mis sentidos, todo era sueño,
en esta huida todo era sueño, todo tenía sustentación;
amaneció por fin la eterna noche,
lo que era sueño cedió su paso a lo real;
bastantes confesiones por hoy…
amanecer, irrumpe como el río y hazme olvidar.
Soy, lo que el pasado oscuro trajo,
aire cálido que la cordillera confundió con el mar;
nubes eternas emprenden la huída,
días grises de otoño que llegan a su fin;
oberturas de nuevos días,venas abiertas que aún sangran,
almas gemelas que no se reconocerán,
líos y otros líos por tratar de olvidar.
sábado, 7 de marzo de 2009
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